¡Por fin has dado el paso! Has sentido la adrenalina de deslizarte por la nieve, ya no deseas seguir alquilando aparato utilizado y has decidido que es hora de tener tu propia compañera de aventuras. Pero entras en una tienda (o en una web) y ves cientos y cientos de formas, colores, medidas y términos especialistas como camber, rocker o twin consejo.
Comprar tu primera tabla de snowboard es un momento emocionante, pero puede ser abrumador. En el presente artículo, vamos a simplificarlo todo a fin de que elijas la tabla impecable que te ayude a progresar rápido y, sobre todo, a gozar al límite.
1. El Flex: Tu mejor amigo es la elasticidad
Si eres principiante, grábate esto: necesitas una tabla con flex blando (soft).
El "flex" es la rigidez de la tabla.
- Tablas blandas: Son mucho más permisivas. Si cometes un error en el giro, la tabla no te "escupirá" con tanta sencillez. Además de esto, necesitan menos fuerza física para maniobrar.
- Tablas rígidas: Son para expertos que bajan a mucha velocidad o hacen saltos colosales. Para iniciar, solo te darán agujetas y frustración.
2. El Perfil: ¿Camber, Rocker o Flat?
El perfil es la manera que tiene la tabla si la miras de lado en el momento en que está apoyada en el suelo.
- Camber Clásico: Tiene forma de arco. Es increíble para la seguridad, pero muy simple "clavar el canto" (desplomarse de bruces) si no tienes técnica. No tiende a ser la opción mejor para el primero de los días.
- Rocker (Banana): Los extremos están levantados. Es genial para flotar en nieve polvo y, lo más esencial para ti: es realmente difícil que se enganche el canto. Provoca que girar sea prácticamente un juego de pequeños.
- Flat (Plana) o Híbrida: Muchas fabricantes proponen concretes "Flat-to-Rocker". Son la estabilidad idóneo para principiantes pues proponen seguridad sin ser beligerantes.
3. El Shape: ¿Hacia dónde vas?
Para alguien que está comenzando, la recomendación estándar es una tabla Twin Tip (Simétrica) o una Directional Twin.
- Twin Consejo: La tabla es idéntica por ambos lados. Esto es ideal para aprender a bajar de "fuerza" (en tu situación natural) y asimismo para comenzar a evaluar el switch (bajar con el otro pie enfrente) sin que la tabla se comporte de manera extraña.
4. El tamaño sí importa (pero depende de tu peso)
Un fallo clásico es seleccionar la tabla según tu altura (el popular mito de que llegue "hasta la barbilla"). Situación: La tabla no sabe cuánto mides, pero sí cuánto pesas.
Cada modelo de tabla tiene una tabla de pesos recomendada por el desarrollador.
- Si eres altísimo pero muy angosto, una tabla extendida será difícil de mover.
- Si eres bajo pero pesado, una tabla corta va a ser desequilibrado.
- Tip extra: Si tienes un pie grande (talla 44 o más), busca tablas "Wide" (Anchas) para eludir que las botas toquen la nieve al inclinarte.
5. ¡Recuerda las botas y fijaciones!
A veces nos gastamos todo el check here presupuesto en la tabla mucho más bonita y compramos las botas más baratas. Fallo.
Las botas son la parte más esencial de tu aparato. Si te duelen los pies, tu día de snowboard se acaba a las 11 de la mañana. Busca unas botas cómodas, también de flex blando, y cerciórate de que sean compatibles con tus fijaciones.
Conclusión: ¿Cuál es la tabla perfecto para comenzar?
Si vas a buscar tu primera tabla ahora mismo, busca estas etiquetas:
- All-Mountain: Son todoterreno.
- Flex Directo/Blando: Entre 2 y 4 (en una escala del 1 al 10).
- Perfil Rocker o Flat: Para eludir contracantos.
Consejo final: No compres la tabla más cara del mercado pensando que te hará mejor rider. Una tabla de calidad estándar desarrollada específicamente para progresión te ayudará a estudiar considerablemente más rápido que una tabla de competición.
¿Tienes dudas sobre algún modelo concreto? ¡Déjanos un comentario y te asistimos a elegir!
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